Sigue la
reorganización en torno a
Gamesa. El fabricante de aerogeneradores español ha dado un otro paso en su nueva etapa bajo la batuta del nuevo presidente.
Jorge Calvet ha decidido tomar el control de la gestión en el operador logístico
Compass Transworld Logistic (CTL), participado en un 51% por la compañía vasca y en un 49% por el
Grupo Bergé a través de su filial de transportes marítimos.
El relevo en la gestión de CTL -que se dedica al transporte de los aerogeneradores de Gamesa- se ha producido esta misma semana tras el vencimiento de una opción de compra sobre una parte indeterminada del capital que hubiese dado el control accionarial de la filial a Bergé, según confirmaron distintas fuentes del sector a
Cotizalia.
Pero tras la no ejecución de dicha opción de compra, Gamesa, con el control de facto, ha sustituido al equipo gestor comandado por Óscar Peciña y, tras poner nuevos objetivos de negocio más acordes con la actual coyuntura económica, ha colocado en su lugar a Iñaki Iriarte. El nuevo responsable del cuarto operador logístico español proviene de WindarRenovables, otra join venture de Gamesa con el Grupo Daniel Alonso, grupo industrial asturiano que factura unos 450 millones de euros y cuenta con 2.000 empleados, según datos de la empresa.
Portavoces de Gamesa señalaron que este cambio se ha producido en un clima de "normalidad" y que responde "la alineación de las áreas de planificación, construcción y distribución de los proyecto eólicos". Bergé declinó realizar comentarios. Fuentes del sector argumentan que la distribución de los molinos supone un coste de entre el 5% y 10% sobre la tarta de costes de un fabricante como Gamesa, de manera que está fase de la producción y venta se hace cada vez más importante.
CTL es una empresa de nuevo cuño, con apenas dos años de vida. Nació con el objetivo de convertirse en el operador logístico para distintos fabricantes, aunque actualmente sigue teniendo en Gamesa a su principal cliente. Se sitúa por tamaño en el cuarto puesto nacional y factura alrededor de 150 millones de euros al año. Gamesa continúa así con la reorientación de la compañía tras la salida del anterior consejero delegado
Guillermo Ulacia y la llegada de Calvet.
En bolsa, el fabricante registra uno de los peores comportamientos de la bolsa española con una caída del 71% desde máximos de octubre de 2008, cuando llegó a cotizar por encima de los 35 euros por acción. Ayer, las acciones de Gamesa cayeron un 4%, hasta 10,3 euros, lejos todavía de los 8 euros en se llegaron a intercambiar el pasado mes de marzo. En el último año, el grupo ha sufrido las desinversiones de su principal accionista, Iberdrola, que rebajó su participación del 24% al 14% actual. Paralelamente ha reducido su deuda en un 30%, hasta los 420 millones de euros, y ha ampliado sus líneas de crédito de 1.200 millones hasta 2012.