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Ana Patricia Botín (EFE)
Eduardo Segovia 21/11/2010 06:00h
Que los inversores españoles siguen sin fiarse de España ni de las promesas de nuestro Gobierno es algo más que evidente: la prima de riesgo de nuestra deuda respecto a la alemana sigue por encima de los 2 puntos, los hedge funds consideran a nuestro país la gran amenaza para Europa y los inversores internacionales no quieren emisiones del sector financiero ni siquiera con aval del Estado. Pero lo más grave es que no son sólo unos extranjeros desinformados y llenos de prejuicios que no conocen la realidad española; las empresas nacionales también reniegan de España, y cada vez más descaradamente.
No en público, claro está: en España no hay empresario que se atreva a criticar al Gobierno de turno con un micrófono delante, porque casi todos viven en mayor o menor medida de la regulación, las subvenciones o los contratos del Estado. A lo máximo que llegan es a pedir mayor celeridad en las reformas estructurales o a decir que la salida de la crisis será larga, como ha hecho Telefónica. Aunque el principal banquero del país, Emilio Botín, sí se ha atrevido a ir más lejos y ha inclinado su balanza -que es una predicción infalible del resultado electoral- hacia el PP, igual que en 2004 lo hizo hacia el PSOE.
Pero en las declaraciones y comportamientos de numerosas empresas se aprecia claramente esta visión de que España es el principal problema para sus cuentas de resultados y que, en consecuencia, no confían en una recuperación de la economía en un futuro previsible.
El propio Santander presumió en su última presentación de resultados de que Reino Unido aporta ya más a su beneficio que España (el 18% frente al 17%); el mensaje enviado fue que, aunque España siga fatal, a ellos cada vez les importa menos porque están en países con muchas mejores perspectivas como Gran Bretaña o Brasil. Por no hablar de la imagen que da enviar a la heredera del imperio Botín a Londres y sacarla de Banesto, un banco con presencia puramente nacional (y para el que se avecinan curvas, como para todo el sector).
Más llamativo fue lo de su principal rival, BBVA, más retrasado en su proceso de internacionalización. En la presentación de la compra del segundo banco turco, Garanti, Francisco González buscó un único titular: "España aportará menos del 10% del resultado en cinco años". ¿Y por qué es eso bueno? Volvemos a lo mismo: porque España se ve como un problema y, cuanta menos exposición a ese problema, mejor. En esa tesitura, es preferible invertir en un país tan poco conocido y tan complicado como Turquía, antes que en el nuestro.
Incluso los bancos con una operativa puramente nacional están lanzando este mensaje, aunque sólo sea por una cuestión de imagen. Es el caso del Popular, que esta semana ha anunciado una misteriosa colocación de convertibles entre sus clientes minoristas para reforzar su capital. Algo que ha dado pie a las especulaciones sobre si va a comprar algo o a aflorar pérdidas. Pero si nos atenemos al argumento oficial, es demoledor: "Se trata de alcanzar una solvencia muy alta que para que no sigan castigando al banco en bolsa y que los mercados mayoristas no se le cierren otra vez"... por su exposición a España.
Todo el mundo huye de lo que huela a España
"España es hoy por hoy un 'negative' para todas las empresas. Los inversores nacionales y extranjeros están convencidos de que la crisis es mucho más grave de lo que dice el Gobierno y de que hay un riesgo cierto de que nos tengan que rescatar como a Irlanda, y eso explica que todo el mundo intente minimizar su exposición al país o demostrar que está preparado para resistir un entorno tan negativo", explica un gestor español afincado en Londres.
Desde una entidad financiera mediana aseguran que "todo el mundo huye de lo que huela a España. Si la deuda pública se ha pegado un batacazo con la crisis irlandesa, lo de la deuda privada ha sido mucho peor: todos los bonos de bancos, cajas de ahorros y empresas industriales se han hundido en las últimas semanas. Y no es que la gente piense que Santander, BBVA o Telefónica son peores empresas ahora que hace un mes, es la imagen de España lo que ha provocado el daño".
Mientras tanto, el Ejecutivo de Zapatero insiste en su mensaje optimista de que lo peor de la crisis ha pasado y que las reformas estructurales puestas en marcha van a ser la panacea para la recuperación. Una lectura que contrasta con la de la práctica totalidad de los empresarios del país, sobre todo los pequeños, que no ven ningún signo de recuperación y que cada vez tienen más dificultades para sobrevivir, porque venden mucho menos, lo que venden les cuesta muchísimo cobrarlo (y si es a las administraciones públicas, mucho más) y no obtienen créditos de la banca -o a tipos inasumibles- pese a que los necesitan incluso para pagar las nóminas.
El Gobierno da la peor imagen posible
La opinión que comparten casi todos los institutos económicos es que el Gobierno ha basado sus planes es una previsión de crecimiento del PIB exagerada, del 1,3% en 2011, que se quedará en la mitad en el mejor de los casos. Lo cual resta toda la credibilidad a sus promesas de austeridad. Y también critican que apenas hayan empezado a cumplirse las reformas prometidas; más aún, que se hayan mostrado titubeos (reforma laboral), que se hayan aplazado algunas (pensiones) e incluso que se haya dado marcha atrás en otras (reducción del gasto en infraestructuras). O que los hechos estén demostrando que la reforma del sector financiero ha sido claramente insuficiente.
"La imagen que está dando el Gobierno es la peor para tratar de recuperar la credibilidad y la confianza en España. Lo que debería hacer es pasar a la acción de forma decidida de una vez para demostrar que su compromiso va en serio, e incluso sería mucho mejor que abandone el discurso de que todo está bajo control, que reconozca los problemas del país y que, a partir de ahí, busque soluciones con el consenso de la oposición y del resto de Europa", concluye un analista independiente.
36 .- A la crisis internacional, nosotros tenemos que añadir las crisis de la construcción y sobre todo la crisis institucional, provocada por el nacionalismo separatista, bien sea al contado de ERC o mediante la desafección, la supresión de todo símbolo común y de la siembra de la lluvia fina de odio a España y lo español que ha venido haciendo Pujol desde hace treinta años, y seguida muy fervorosamente por los gobiernos ZP y de Montilla. Con una imagen de España, de Estado en disolución. Con un Gobierno de Zapatero, demostrando insolvencia moral e intelectual. ¿Qué empresa o capitales querrán venir a invertir? La respuesta la tenemos todos los días en la fuga de empresas y el deterioro de la cotización de nuestra deuda pública.
35 .- #24 evidentemente los bancos y empresas todavía consiguen beneficios, lo que viene a decir este artículo es que cuanto mayor es la exposición de estos bacnos y empresas al mercado español, peores resultados van a sacar a partir de ahora porque el riesgo de quiebra en España es real. El otro dia Obama salió en prensa diciendo que España es un pais solvente, ¿por qué dijo esto? evidentemente porque no lo es, si lo fuera no haría falta que dijera nada, ¿alguien ha escuchado a Obama decir que Alemania es solvente? y por último que no te quepa la menor duda de que la culpa de lo que estamos pasando es de Zapatero, a mi no me valen excusas, de acuerdo, la crisis mundial, la construcción, etc pero algo de margen tendrá el gobierno para torear todo esto, no? el plan E fue un error total, el gobierno no ha hecho nada para estimular la economía en 2 años y cuando lo ha hecho es porque Merkel y Obama se han cabreado con él. Solbes salió corriendo del ministerio de economía y metieron a metieron a un Pelele que tan solo repite lo que Zapatitos le ordena. El único punto que tiene España a su favor es que si nosotros caemos sería catastrófico para Europa y EEUU, por lo que estamos vigilados
34 .- Lo de que la marca España brille por su ausencia en el extranjero no es algo nuevo de estos tiempos. Desde que llevo residiendo fuera de España, pricipios de los 90 [ya ha llovido], he llegado a encontrar aceite español en marcas griegas, pero comercializado bajo marca espoñola, nunca. Siendo como somos el primer productor mundial de aceite de oliva. Marcas italianas por supuesto que hay, siendo NY un coto italiano, si hacemos caso a la película El Padrino. Hay bastantes italianos en NY la verdad. Los embutidos son todos italianos, echo de menos el salchichón de Vic, entre otras muchas cosas. Encuentro chorizo de la marca Palacios en un supermercado que tiene una sección internacional. El jamón serrano, es italiano, de Parma, más malo que un dolor de muelas. Queso manchego encuentro, nada del otro mundo, pero me lo como cuando me entra morriña, acompañado de un Marqués de Cáceres. Vino si se encuentra. Vamos, que me quedo con las ganas de contactar con La Garriga y montarme un negocio de importación.
33 .- no hay empresario que se atreva a criticar al Gobierno de turno con un micrófono delante, porque casi todos viven en mayor o menor medida de la regulación, las subvenciones o los contratos del Estado
Estas son las grandes empresas de éste país. Y las medias 3/4 de lo mismo, pero en vez del Gobierno del País, son de las correspondientes CCAA.
Asi va el país.
32 .- #24 Vd. mi se contesta, la marca España le interesa al que vende fuera.
Y otra cosa, "hecharles" es sin h, es del verbo echar.
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