Las perspectivas sobre la evolución del crecimiento económico mundial y, en especial, de la economía estadounidense pesan estos días sobre los mercados y el ánimo inversor. Así,
la batería de datos macroeconómicos que serán publicados a lo largo de esta semana, y que culminarán el próximo viernes con la presentación de las cifras relativas al PIB preliminar de EEUU durante el segundo trimestre,
determinarán de manera significativa el curso de los acontecimientos y la cotización en las bolsas.
Pese a los buenos resultados corporativos registrados por las empresas del S&P500 durante las últimas semanas, los inversores están pendientes de los indicadores macroeconómicos, que presentan unas previsiones más negativas que los datos empresariales. La especulación sobre una posible recaída en recesión por parte del coloso económico mundial,
adelantada el pasado jueves por el índice Philly Fed,
ha alimentado el amplio debate en torno a qué camino seguirá la economía en los próximos meses.
A pesar de la polémica suscitada, la última carta mensual de Carmignac Gestion, firmada en agosto por el consejero de inversión de la gestora, Eric Le Coz, lanza un mensaje de tranquilidad y apunta que, pese a la ralentización del crecimiento económico en el país norteamericano, los datos “no anticipan una vuelta a la recesión”.
Le Coz señala que el Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos durante el segundo trimestre del año, con una subida mensual del 2,4%, constituye un dato “decepcionante” frente al aumento del 3,7% y el 5,6% alcanzado en los dos trimestres previos. Aún con todo, el hecho de que la inversión contribuya en un 2,1% a este crecimiento económico plantea, según el analista, “una cifra satisfactoria que excluye una recaída de la economía norteamericana”.
Otra vertiente que preocupa a los inversores son los datos referentes al consumo, ya que éste sólo contribuyó en un 1,1% al crecimiento económico del país norteamericano en el segundo trimestre. La cifra se halla justificada por los elevados índices de desempleo registrados, en torno al 9,5% en los últimos meses, así como por el leve aumento de las tasas salariales, con incrementos del 1,% en términos reales. A pesar de ello, Carmignac asevera que la tendencia en este sentido no es preocupante por el momento.
Asimismo, otro de los factores que está teniendo una repercusión negativa para la economía estadounidense es el mercado inmobiliario, al que le cuesta recuperar el equilibrio y
muestra una evolución poco favorable.
Por otro lado, la carta mensual destaca los avances que ha experimentado Estados Unidos en términos de deuda total, que culminó en un 373% del PIB en el primer trimestre de 2009 y se estableció en un 357% durante el mismo periodo del año en vigencia. El descenso anual, de 16 puntos, plantea la primera bajada en este indicador desde el año 1946, aunque Le Coz reseña que “la reducción del endeudamiento llevará un tiempo y vendrá acompañada de un crecimiento estructuralmente más bajo al registrado durante los últimos 20 años”.
El debilitamiento del dólar frente al euro también se ha convertido en un asunto de preocupación en los meses de verano, justificado por Carignac por la recuperación de la confianza de los inversores en el bono estadounidense frente al alemán, que ha recortado distancias animando a su compra. Pese a ello, las últimas tendencias del mercado de divisas han registrado un retroceso de posiciones de la moneda única frente al billete verde
alcanzando mínimos de seis semanas, debido a las dudas existentes también en torno a la evolución de las economías europeas.
Eric Le Coz destina, asimismo, unas líneas al segundo foco de atención de la recuperación, el mercado europeo, del que destaca la publicación de los resultados de los test de resistencia de la banca el pasado mes de julio. Éstos, a pesar de ser tildados por el analista como un ejercicio “insuficiente” e “incompleto”, han incrementado la transparencia del sector y han frenado la crisis de liquidez existente en torno a la banca europea, según argumenta, lo que ha contribuido a mejorar las previsiones en relación al continente.