En la misma dirección han puesto su punto de mira algunos bancos de inversión, como el alemán Deutsche Bank, que espera movimientos corporativos. "Creemos que la recuperación del tráfico en combinación con los bajos tipos de interés hacen de las autopistas un inversión atractiva (...) Abertis es nuestra primera opción porque podría mostrar de nuevo un diferencial positivo de crecimiento vía adquisiciones y con un fuerte potencial de sorpresas positivas", señalan en un informe. Abertis es calificada como el "consolidador" del sector en referencia a su posible participación en fusiones.
Con menos jugadores en el sector, la firma alemana ha reiniciado la cobertura de la italiana
Atlantia (antigua Autostrade) con recomendación de compra y precio objetivo de 22,3 euros, con un recorrido potencial del 26%, al tiempo que eleva de 'mantener' a 'compra' su consejo sobre las acciones de la portuguesa
Brisa -con potencial alcista del 18%, hasta 8,3€- y para la propia Abertis, con valor teórico de 18,67 y recorrido del 27%.
Desde Deutsche Bank y otras firmas como UBS se han puesto positivos debido a los últimos resultados y a la correlación entre PIB, que sale de la recesión, y los indicadores de tráfico en la carretera. Abertis, fruto de la fusión de las concesionarias Acesa (La Caixa), Aurea (ACS) e Iberpistas (familia Godia), se ha convertido en los últimos años en uno de los principales grupos del mundo en proyectos de infraestructuras.
Autostrade, Turnpike y Globalvía
Con más de 10.000 millones de euros de capitalización en bolsa y unos 3.700 millones de ingresos anuales, su evolución se ha quedado estancada desde aquel proceso tras fracasar en sus dos grandes operaciones para dar el salto internacional: la primera,
la interminable fusión con la italiana Autostrade (hoy Atlantia), cuyas negociaciones se extendieron durante cerca de dos años.
Y la segunda operación perdida fue
el mayor proyecto de autopistas en EEUU de los últimos años, la Turnpike de Pensilvania, que se frustró poco después de ganar el concurso junto a su socio financiero, y principal accionista, Criteria CaixaCorp. Fuentes financieras
señalan que en 2010 la compañía volverá a buscar objetivos de compra, como su participada portuguesa Brisa, o la participación en nuevos proyectos. "Abertis cuenta con la ventaja de haberse quedado como única referencia del sector y con su contenido endeudamiento", aseguran desde desde una casa de análisis española.
Pese a estas dos manchas
, Abertis ha seguido comprando en el sector. En Francia se hizo con Sanef, una de las tres grandes compañías galas, y en los últimos meses ha adquirido distintos activos procedentes principalmente de la operación de troceo de Itinere, la filial de Sacyr, que fue vendida en su mayor parte al
fondo de infraestructuras de Citigroup construido por
Juan Béjar,
ex de Cintra y Ferrovial, y actualmente a los mandos de Globalvía.
Precisamente,
la reciente presencia de Béjar, un hombre clave en el mundo de las concesiones, en la filial de la constructora FCC y Caja Madrid aceleran las expectativas de que esta compañía sea una de las protagonistas del sector en 2010, debido a que se da por seguro en el sector que pilotará su salida a bolsa como ya hizo en 2004 con Cintra, según fuentes financieras. La llegada de esta nueva cotizada al parqué pondrá fin a la soledad de Abertis como cotizada de autopistas en España y volverá a pulsar el ánimo inversor en infraestructuras.