iCotizados |
RSS | Hemeroteca | Archivo | Agenda Económica | Mapa Macro | Resultados Empresariales | Inmo 50
Lucía Piñón
- Sígueme en
Twitter
-
iCotizados
16/07/2011
06:00h

Seguramente le hubiese gustado tomar el relevo en otras condiciones, pero la inesperada dimisión de Dominique Strauss-Khan como director del FMI el pasado mes de mayo precipitaba todos los acontecimientos y también su nombramiento. Desde entonces, François Baroin está al frente de la cartera de Finanzas gala, en sustitución de la actual directora del FMI, Christine Lagarde.
Su elección no ha soprendido mucho ya que, desde hace tiempo se le consideraba el sucesor natal de Lagarde, por lo que no le costó mucho imponerse a su rival en la cancha política, Bruno Le Maire.
Acostumbrado a trabajar en la sombra, este ex periodista y abogado parisino de 46 años era hasta entonces ministro de Presupuesto y portavoz del Gobierno. Pardójicamente, es fiel seguidor del ex presidente Jacques Chirac, del que fue portavoz durante la campaña electoral de 1995 que llevó al veterano líder a la jefatura del Estado. Pero este vínculo parece no impedir su colaboración con la política de Nicolás Sarkozy, pues, según la prensa francesa, su relación es ''Sarko-compatible'.
El ministro de 46 años, cuyo aire juvenil le hizo ganarse el apodo de "Harry Potter", ha defendido la disciplina fiscal y la convergencia económica con Alemania durante sus 14 meses como jefe de la cartera de Presupuesto, además de supervisar reformas fiscales.
Hoy, Baroin tiene por delante grandes retos que afrontar en la economía francesa, con las elecciones generales a la vuelta de la esquina y en plena lucha por recortar el déficit público, lastrado por la lenta recuperación de la crisis económica global.
TODOS LOS ÍNDICES