¿A quién no le ha quitado el sueño mil y una veces esa factura que tenemos sin pagar o ese cliente que nos da esquinazo cada vez que tiene que abonarnos un servicio? En calidad bien de deudor o bien de acreedor, lo cierto es que la vida diaria de un autónomo puede convertirse en una sucesión de dolores de cabeza a causa de los impagos.
Según
el estudio Índice de Riesgo 2010 realizado por Instrum Justitia Iberica, las pérdidas por impago se están sucediendo y aumentando en diversos sectores de la economía.
En el sector de las telecomunicaciones, por ejemplo, se han incrementado hasta el 2,7% en 2010, desde el 2,4% de 2009, lo que le sitúa por encima de la media del resto de los sectores (2,6%). Así, mientras en la media de todos los sectores se ha producido un incremento del 0,2%, pasando las pérdidas por impagos del 2,4% al 2,6%, en la industria de telecomunicaciones ha registrado un aumento del 0,3%.
Además del sector de telecomunicaciones, por encima de la media en el ranking se posicionan también los servicios profesionales, junto al sector inmobiliario y vivienda, con unas pérdidas por impagos del 4%, frente al sector 'utilities' que, con un 1,5%, se coloca como el sector con menos pérdidas por impagos.
Peores perspectivas de futuroPara Intrum Justitia, estas cifras son “especialmente relevantes”, ya que “en Europa el coste de las pérdidas por impagos asciende a 300.000 millones de euros.
Además, de acuerdo con las previsiones para el sector, se espera que los retrasos se incrementen en los próximos 12 meses”. El directo general en España de Intrum Justitia, Luis Salvaterra, asegura además que la posición en el ranking depende del comportamiento de pago, la rigurosidad de la política de crédito y la coyuntura económica actual.
Tanto en el sector público como en el privadoLas situaciones de impago afectan a casi todo tipo de proyectos por igual: son numerosos los casos de instituciones públicas que deben cuantiosísimas cantidades de dinero a la Seguridad Social y de pequeñas y grandes empresas que acaban siendo embargadas por deber dinero o por disminuir su 'cash flow' por culpa de los servicios que nunca llegan a cobrar.
Precisamente el sector público ha influido bastante en la existencia de impagos a pymes y autónomos. Y es que, aunque en su momento fuese un negociazo hacer negocios con la administración pública,
la crisis y los recortes la han convertido en un nido de morosidad por culpa del cual muchos emprendedores no han podido hacer frente a sus requerimientos económicos.
Por otro lado, los bancos tampoco ayudan mucho: si antes era fácil acceder a un crédito o a pequeñas licencias con nuestra entidad,
actualmente el 86,3% de las pymes encuentran serias dificultades a la hora de financiar sus proyectos.