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El Radar, R.J.Lapetra

Alerta de inflación o cómo tu hipoteca se encarecerá en los próximos meses

@R.J.Lapetra   15/01/2011

Alerta de inflación o cómo tu hipoteca se encarecerá en los próximos meses
Nada es para siempre. La tranquilidad para los tipos de interés europeos se ha roto. El precio del dinero de la zona euro -en el 1%, el nivel más bajo de toda su historia- puede volver a moverse en el corto plazo. Es lo que viene en 2011. Dos amenazas acaban de desplegar sus alas sobre la estabilidad de precios: una buena (recuperación económica) y otra mala (precios energéticos), de la mano, que se están retroalimentando. La lucha entre la salud y la enfermedad económica, inflación contra deflación, se está resolviendo en favor de la primera y el riesgo de caída de precios que sobrevolaba Europa y EEUU parece más muerto que vivo. Incluso para España, que ha vivido al filo de esta navaja durante dos años.

La escalada del IPC en el mes de diciembre es la carta de presentación del nuevo escenario que ya tiene en alerta a los banqueros centrales europeos. Jean Claude Trichet, gobernador del BCE, alertó el pasado jueves que se están generando tensiones sobre los precios en el corto plazo, pero que las expectativas permanecen ancladas. De momento. Axel Weber, futuro sustituto de Trichet, ha vuelto a salir bajo los focos para pregonar la buena nueva. "La perspectiva de la economía se ha iluminado considerablemente, no sólo en el caso de Alemania, sino para el conjunto de la eurozona en general".

El alemán conoce bien su economía y sabe que más pronto que tarde necesitará tipos de interés más altos. Weber representa la ultraortodoxia monetaria o el 'fascismo' en materia de tipos de interés. El principal medidor de la inflación, el Índice de Precios de Consumo (IPC), ha sobrepasado en diciembre el 2% en la zona euro y al teutón le ha faltado tiempo para hablar en público sobre la cuestión, algo que curiosamente se produce muy a menudo cuando de lo que se trata es de la contención de precios. Alemania tiene grabado a fuego en su memoria histórica el periodo hiperinflacionista (incrementos mensuales del IPC del 10% o 20%) que se produjo allí en el periodo de entreguerras y en los inicios del 'milagro económico alemán' tras la Segunda Guerra Mundial.

Por este motivo no puede permitirse revivir un episodio del pasado. El Bundesbank, su banco central, tiene entre ceja y ceja mantener bajos los niveles de inflación. Teniendo en cuenta la influencia alemana en el seno del BCE es fácil adivinar hacia dónde se moverá ficha en los próximos meses. La misión del banco central es mantener en torno al 2% los índices de precios y para ello usa la política monetaria. La Fed de EEUU, por contra, debe fomentar el crecimiento económico, el empleo, aunque el IPC y la actividad pueda llegara estar recalentada.

Según el último informe del INE, el IPC español se ha disparado el mes pasado hasta un ritmo del 3%, el más alto desde octubre de 2008 en plena caída de bancos en EEUU. Detrás se encuentra el encarecimiento de los precios energéticos, pero también una sorprendente recuperación de la demanda interna y un aumento de las exportaciones. España, a diferencia de Alemania, está acostumbrada a tasas de inflación elevadas. Pero para nuestros país, debido a su alto endeudamiento privado, las consecuencias de una subida de tipos pueden ser demoledoras. La primera, recaída fulminante en recesión. Después más destrucción de empresas, desempleo...

El nuevo panorama macroeconómico ha hecho moverse a los inversores y a los bancos. Este viernes los índices interbancarios en todos los plazos han saltado al alza. Los euribors a 1 semana y 1 mes se han movida un 10% y 5% al alza, hasta el 0,64% y 0,67%... El de doce meses, referencia para calcular el coste de las hipotecas a tipo de interés variable subió dos décimas, hasta el 1,53%. ¿Por qué?

El mensaje de Trichet en la conferencia de prensa del jueves dejó a algunos boquiabiertos: el BCE está dispuesto a repetir lo que hizo en junio de 2008 cuando elevó los tipos de interés del 4% al 4,25% en el mismo momento en que la crisis económica y financiera cogía más velocidad. Meses después, tras la caída de Lehman Brothers, tuvo que rectificar y sumarse a las rebajas de tipos coordinadas de EEUU o Japón para contener el potencial colapso del sistema financiero. Lo del jueves es sólo un aviso. En 2008, el banquero galo lanzó la primera señal en febrero y hasta junio no elevó los tipos pese a tener tasas de inflación próximas al 5%.

Pese a todo, en este momento, el BCE tiene un argumento muy poderoso para no ser firme y dejar correr la inflación. No es otro que desplegar usar la reflación de activos -subidas artificiales de precios dirigidas por el propio banco central- para abaratar el coste relativo de la deuda soberana pública. Esta especie de magia contable debe estar acompañada por los efectos de segunda ronda como subidas de salarios como las que se están produciendo en China. La víctima de todo esto es la pérdida de competitividad de los productos europeos algo que la máquina de exportación alemana no parece que nunca esté dispuesta a aceptar. Salvo fuerza mayor. Y ahí entra, según muchos, una reestructuración a gran escala de la deuda de muchos países europeos como Grecia, Irlanda, Portugal o España.

Esa inflación artificial es la que puede permitir pagar las deudas de los estados. Es la reflación, o la convivencia en el tiempo de una fuerte inflación -crecimiento de precios- y recesión o estancamiento. 1.000 millones no lo son tanto si la inflación crece a ritmos del 5% o 6% y la moneda se devalúa (acción directa del banco central) o se deprecia (acción indirecta del mercado). El coste de comprar deuda europea se ha reducido para el inversor extranjero en hasta un 20% en 2010  debido a la caída del euro frente al dólar.

Con la crisis ha llegado la escasez en un amplio abanico de productos debido a que muchos de los que antes lo hacían han dejado de hacerlo por cierre o por su escasa rentabilidad. Es el caldo de cultivo perfecto para que suban los precios. Es lo que está pasando en muchas materias agrícolas, pero también en los productos manufacturados. ¿Y saben lo que ha traído la última subida del IPC?

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 20 Comentarios

20 .- #15 Perogrullo, no estoy defendiendo la inflación, simplemente me limito a decir porque la deflación tiene mas mala prensa entre los economistas y es simplemente porque sabemos vivir mejor en un escenario de inflación que en uno de deflación. Eso es todo.

Todo lo que cita usted son consecuencia de fallos de los mercados que ningún poder fáctico parece tener interés en corregir. Si se regulara para que los mercados funcionaran medio bien, nada de eso sucedería. ¿Sabía por ejemplo que las petroleras valoran las existencias por el método NIFO [Next In First Out] cuando suben los precios, pero no cuando bajan? Hoy sube el precio del crudo y mañana mismo subo el precio del carburante, aunque lo haya comprado hace dos meses.

De la mayoría de ellos somos víctimas los ciudadanos de a pie.

Por cierto, "mi" Ecce-Homo" no tiene connotaciones religiosas, me pareció muy divertida la auto biografía de Nietzsche y lo tomé prestado de ahí.

ecce-homo

15/01/2011, 21:57 h.

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19 .- Análisis Económico y Economía Cuantitativa en la Complutense. Veíamos tanto micro como macro. Por cierto, la Wikipedia no se había inventado cuando yo estudiaba, pero eso sí, teníamos un ordenador Sperry para las prácticas.

No le discuto que lo que ha dicho genera inflación, al contrario se lo he confirmado, simplemente le digo que esa no es la definición de inflación sino una de las causas posibles. Eso es todo.

Perdóneme la pedantería de la "inflacción" pero no entiendo como los periodistas económicos han generalizado este término que no existe. Se dice inflación, aunque inflacción mole mas.

ecce-homo

15/01/2011, 21:48 h.

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18 .- #13
Querido amig@:

La Wikipedia está muy bien para saber por donde van los tiros, pero en un tema como el presente se queda un tanto corta.

Ya me gustaría saber si usted estudió macro o microeconomía.

Como otros foreros anteriores la edad me supera y lo que estudié en la Universidad ha sido borrado por lo aprendido en el ejercicio de mi profesión.

Pero aun tengo muy claro que dándole a la maquina de hacer billetes solo se consigue inflacción, sin necesidad de tener en cuenta el petroleo ni tener que hablar de cosas como hiperinflacción.

Consecuencia de la edad es haber vivido la época del Che Guevara como presidente del Banco Central cubano y su afición a hacer trabajar la famosa maquinita. Al día de hoy [y ha llovido] los cubanos no lo han superado en términos económicos.

La hiperinflacción la conocieron bien los alemanes de la República de Weimar [que yo no víví, obviamente, aunque si la estudié.

La inflacción [en términos de economía mundial] es ineludible por los motivos que explico en mi post.

Reciba un saludo y gracias por su atención.

Ramon Llera

15/01/2011, 20:22 h.

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17 .- Me sobran un porrón de "CC". La edad me lamina el cerebro de día en día.

agricol

15/01/2011, 19:28 h.

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16 .- La evidencia de la maldad intrínseca de la deflacción es que la sociedad japonesa suspira por tener la sana inflacción de la República de Gabón. Los japoneses han solicitado en masa la nacionalidad gabonesa.
Cuando la tostada estaba fraguándose ¿Dónde coño estaban estos genios que escriben de economía? ¿Terminando su tercer MBA en el IESE? Como decíamos en mi tiempo: ¡Lástima de no haber críado un cerdo con la pasta de la matrícula!

agricol

15/01/2011, 19:25 h.

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