encuesta, políticos, terrorismo, ley electoral
@Ignacio de la Torre - 10/02/2010 06:00h
Hace unos meses una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas desprendió una sorprendente conclusión: los españoles se sentían más preocupados por su clase política que por el terrorismo. Dicho resultado se ha mantenido en encuestas sucesivas.
En un país sano cabría esperar, a) que la clase política se horrorizara ante semejante resultado, e inmediatamente procediese a purgarse estructuralmente para no merecer a futuro tan repugnante honor, y b) que los ciudadanos (la sociedad civil), con independencia de que la clase política hubiera hecho sus deberes, se lanzaran al debate con propuestas para presionar a que la clase política efectuara reformas para preocupar menos que los terroristas.
Lamentablemente España ha demostrado de nuevo su condición de nación enferma, tanto por la ausencia de a) como de b). Y, francamente, dada la condición de la clase política actual, es probablemente más preocupante b) que a), aunque semejante conclusión sea triste. Como este medio y sus lectores vienen desde hace tiempo poniendo los puntos sobre las íes señalando los procesos políticos y sus abusos que conducen ante tan patético resultado, seamos constructivos y señalemos las reformas que podrían provocar que se invirtiese tan monstruoso resultado, por el medio de que los políticos preocupen algo menos.
Primero, obligatoriedad de listas abiertas en la ley electoral, como elemento substancial de la regeneración política. Dicha ley pasaría de un sistema proporcional como el actual a un sistema mayoritario por circunscripciones (como el del Reino Unido), para así acabar con el poder desorbitado para su base electoral de partidos bisagras, poder que el actual régimen electoral les concede.
Segundo, garantizar la democracia efectiva en los partidos políticos, hoy patéticas estructuras dictatoriales. El sistema de primarias habría de ser consustancial a la democracia interna del partido que ordena
Tercero, limpiar las finanzas de los partidos políticos. Ya que el 90% de sus ingresos proceden de subvenciones (nuestros impuestos) sus sistemas de contratación deberían regirse por la ley de contrataciones públicas. Además, sus cuentas deberían ser consolidadas (incluyendo fundaciones y filiales en el extranjero), auditadas, y hechas públicas en Internet. Por último, el Tribunal de Cuentas tendrá poder para fiscalizar estas cuentas y publicar todo tipo de abusos. El que, por ejemplo, los consejeros de la financieramente ruinosa RTVE, nombrados por los partidos, tengan derecho
Cuarto, exigir dedicación exclusiva de diputados y a senadores que no estén en el Gobierno. La situación actual en la que esa supuesta dedicación es violada impunemente mediante subterfugios legales, es una vergüenza nacional. Es inadmisible que ejecutivos permanentes de partidos, como un tesorero nacional o una secretaria de organización nacional sumen a su sueldo del partido sobresueldos como Senadores (cámara ya de por sí de dudosa utilidad), como consejeros de gestoras de cajas de ahorro, o cobrando sueldos como ex-secretarios de Estado. Escandaloso que diputados nacionales estén presentes en consejos de administración de Holdings financieros, cuando la ley claramente lo prohíbe o que compatibilicen su función como legisladores con sus despachos o consultoras profesionales. Todos estos lamentables subterfugios habrían de ser cortadas de raíz mediante la exigencia de dedicación exclusiva a su labor legisladora. Los más de cuatro mil euros más dietas que devengan mensualmente, los cuatro meses de vacaciones, las asombrosas ausencias a un número elevado de sesiones y un mínimo de dignidad hacia los contribuyentes, sus electores, y a la nación, lo exigen. Diputados y senadores habrán de publicar anualmente su patrimonio. Sus privilegios en materia de pensiones y viajes gratuitos por España serán abolidos. Sus privilegios en materia de inmunidad e inviolabilidad, justificables en el medievo pero no en un Estado moderno de derecho, también serán abolidos, de forma que los legisladores serán tan iguales ante la ley como los legislados, como exige el derecho natural y la razón.
Quinto, todas las administraciones públicas (desde un Ayuntamiento hasta el Estado Central) habrán de publicar todo el detalle de ingresos y gastos en Internet, de una forma sencilla e inteligible para los ciudadanos, de forma que éstos puedan fiscalizar qué ocurre con cada 1.000 euros que pagan de impuestos. La presión social limitaría así los despilfarros que tanto indignan a los ciudadanos.
Sexto, se procederá a limitar o eliminar la presencia de miembros de partidos políticos en instituciones clave para la justicia, como el CGPJ, o el Tribunal Constitucional, para acabar con la escandalosa situación actual en la que se presume el sentido de un fallo (TC) o decisión (CGPJ), no en función de su adecuación a la Constitución o a su justicia o efectividad, sino en función del partido que ha inspirado el nombramiento del magistrado.
Es importante señalar a un enfermo que padece enfermedad, así como indicar posibles remedios para evitar que la afección siga infectando al cuerpo y provocando más putrefacción. Si la situación económica del enfermo, es además ruinosa, la necesidad de regenerar al convaleciente se hace aún mayor. Lamentablemente, aunque a los ciudadanos les preocupe más los políticos que los terroristas, “el pueblo ha perdido la confianza de su clase política”. Sin embargo, el pueblo puede conseguir el mayor servicio que se puede plantear en este momento a la nación: regenerar el liderazgo estableciendo el buen gobierno en el gobierno.
Opiniones de los lectores (25)
25.
elcoz11/02/2010, 08:50 h.
24.
extrafolario10/02/2010, 22:30 h.
¿Y quien le pone el cascabel a los partidos? ¿Los ciudaddanos? ¿se refiere Vd. a esa especie inexistente? Yo conozco PPeros o Sociatas, Fachas o Progres, Nacionalistas o Nacionalistas, pero ciudadanos [¡?] eso es un mito urbano, una fábula.
Desengañese aquí lo único que queda es la aniquilación total del enemigo, y en eso estamos.
23.
JOTALE10/02/2010, 20:08 h.
Sr. De la Torre. Dígame donde hay que firmar.
Ha recopilado algunas de las exigencias que muchos hacemos desde hace años. No serán las que vayan a arreglar la situación económica de hoy, pero sí ayudarán en gran manera a que se vuelva a producir otra semejante.
Solo aportaré una pequeña modificación a alguno de los puntos que expone.
Punto tercero. Eliminar consejeros sin más. No se necesitan para nada en un ente público.
Punto quinto. Publicar todo lo que vd. pide, sí. Pero hasta la recaudación por diferentes tipos de sanciones y en que partidas se han gastado.
Punto sexto. Tache lo de "limitar" y deje solo "eliminar. Por pocos que sean siempre barreran para su casa. Si entre los políticos hay juristas o aficionados a serlo, que conformen ellos sus propios organismos al márgen de los judiciales y, si quieren, eleven propuestas a los judiciales sin otro carácter que el de informativas.
Por lo demás. La pregunta con que vd. encabeza el artículo tiene su respuesta en la exposición que posteriormente hace.
La respuesta, resumida es:
- Porque un político ha demostrado sobradamente que puede hacer mucho más daño que un terrorista y a mucha más gente.
22.
Barrio del Carme10/02/2010, 16:38 h.
Excelente y razonada exposición de lo que tantos españoles -que no comulgamos con ruedas de molino ni con "ostias"- pensamos y decimos. Si los españoles- no somos capaces de impulsar lo que es imprescindible para salir de esta grave situación y su "perversa tendencia institucionalizada" no hay que molestarse en proponer ni realizar ninguna otra medida aparentemente válida pero realmente iútil.
a]Desmontar el estado de las "Autonosuyas" que se ha creado para ella nuestra "casta política". Para hacerse una idea, mientras en España se han perdido 2.300.000 puestos de trabajo desde el 4º. trimestre 2008, en todos los sectores productivos y de servicios de mercado, los empleados en "servicios sociales" financiados mediante los distintos presupuestos públicos [Administraciones públicas en todos sus niveles] han AUMENTADO EN 320.000 PERSONAS.
b]Sanear radicalmente nuestra economía, empezando por el sistema financiero [el que la hace la paga y los demás se benefician y ayudan al resto].
Si nada de esto se puede tocar para empezar, a partir de ahí, a aplicar soluciones a la brutal depresión económica en que estamos inmersos, pues...a sembrar amapolas en las playas. Y tan contentos.
21.
gusiluz10/02/2010, 16:36 h.
Talleyrand, ¿que antiguo regimen? es que hay algunos que erre que erre... ya nadie se acuerda de un antiguo regimen salvo ZP y sus secuaces... estos politicos estan TODOS podridos hasta la medula, lo que hace falta es una revolución politica y la creacion de nuevos partidos mas SOCIALES y mas COMPROMETIDOS con los que les sostienen con sus impuestos y votan... EL PUEBLO...no la banca ni la CEOE ni los apesebrados de los Sindicatos... Es EL PUEBLO a traves de la expresion maxima de la democrecia las URNAS los que tienen que despertar y tomar el control de esta situación.
Ahora solo hace falta alguien que pueda ser un lider capaz de llevar las inquietudes de los Españoles hasta el gobierno de España.
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El Observatorio del IE es un blog desarrollado por Ignacio de la Torre, director académico de los masters en finanzas del IE Business School, profesor de contabilidad creativa en dicha institución y durante 10 años analista y vendedor de bolsa en UBS y en Deutsche Bank. El blog pretende plantear disyuntivas sobre la actualidad del mundo financiero y económico y proponer líneas de actuación. El IE Business School está reconocida por el ranking del Financial Times (MBA, Enero de 2009) como sexta mejor escuela del mundo, y primera de España. El IE tiene una fuerte vocación por la formación financiera de primer nivel, que incluye un executive master en dirección financiera (exmdf.ie.edu desde 1977), un master in finance para recién licenciados (mif.ie.edu) y un master in avanced finance (miaf.ie.edu) para profesionales con experiencia.
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