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Diez hipocresías a desmontar en 2010
El Observatorio del IE,

Diez hipocresías a desmontar en 2010

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@Ignacio de la Torre .-El Observatorio del IE es un blog desarrollado por Ignacio de la Torre, director académico de los masters en finanzas del IE Business School, profesor de finanzas en dicha institución y durante 10 años analista y vendedor de bolsa en UBS y en Deutsche Bank. El blog pretende plantear disyuntivas sobre la actualidad del mundo financiero y económico y proponer líneas de actuación. El IE Business School está reconocida por el ranking del Financial Times (Masters in Finance, 2011) como segunda mejor escuela de masters in finance del mundo. El IE tiene una fuerte vocación por la formación financiera de primer nivel, que incluye un executive master en dirección financiera (exmdf.ie.edu desde 1977), un master in finance para recién licenciados (mif.ie.edu) y un master in avanced finance (miaf.ie.edu) para profesionales con experiencia.

Ignacio de la Torre   13/01/2010 06:00h

El traje del emperador no existía. El emperador estaba desnudo. Continuamente escucho relaciones entre este cuento y la economía española. Creo que es especialmente aplicable no a 2009, cuando todo el mundo ya observaba que el emperador no llevaba traje alguno, sino al periodo 1996-2007, en el que el bipartidista emperador se pavoneaba de su inexistente traje y sólo algunos avezados, como el genial Martin Wolf del Financial Times, denunciaban que el mandatario iba vergonzosamente desnudo.  Las crisis suelen representar excelentes ocasiones para purgar excesos y realizar reformas. Para efectuar reformas hay que denunciar antes las hipocresías. Sirva este artículo, y la libertad de ideas que impera en este medio y entre sus lectores, para señalar a nivel personal unas cuantas.

Primera: La defensa que efectúan los sindicatos del sistema laboral actual. Dicho sistema condena al trabajador a tres clases sociales, la privilegiada, con contratos fijos, la servidumbre, con contratos temporales, y la de los intocables, en el paro.  El sistema impide la movilidad entre clases, limita la productividad y cercena la competitividad, asegurándose que cada vez más personas engloban la servidumbre y los intocables. Una hipocresía muy solidaria para un sindicato.

Segunda: La política agraria común (PAC). Mediante subvenciones a los productos agrícolas europeos consume casi la mitad del presupuesto de la UE, a pesar de que la fuerza laboral representada en dicho sector no llega a un 5%. Las miserias llegan al punto de que se dedica más dinero en subvencionar el tabaco que a erradicar su consumo. Las subvenciones a la agricultura en los países ricos condenan a la miseria a millones de habitantes en los países pobres, lo que fomenta la emigración hacia los primeros. Muchos de esos emigrantes acaban trabajando en nuestro sector agrícola. Mayor despropósito e injusticia imposibles.

Tercera: La política energética española. No se permiten nuevas centrales nucleares, pero sí importar electricidad producida en centrales vecinas.  La dependencia energética del gas y de un solo país (Argelia) es suicida. Las primas a las renovables, muy mejorables.

Cuarta: La afiliación obligatoria a cámaras de comercio es injusta, daña la competitividad y fomenta la ineficiencia.

Quinta: El sistema educativo español muere lentamente ante la hipocresía e inutilidad de diferentes partidos políticos. España sale cada vez peor en los informes de evaluación internacionales (PISA y rankings de Universidades como el de The Times), lo que está condenando en el futuro a una generación nueva de españoles.  Lamentablemente semejante desastre no se arreglará en menos de otra generación.

Sexta: La financiación autonómica no está diseñada por un sistema de eficiencia ni de coste-beneficio, sino por un modelo político que prima el poder de los partidos bisagra y la compra de favores de barones políticos locales en los partidos grandes. Así, España es uno de los países más descentralizados del mundo y este proceso no ha desembocado en una mayor eficiencia del gasto público. Todo lo contrario.

Séptima: El sistema bancario, con la anuencia de auditores y regulador, que se niega a reconocer en sus balances las pérdidas provocadas por ruinosas inversiones crediticias efectuadas en préstamos a promotores.  Por desgracia tantos meses se ha mantenido esta situación que se ha erosionado un aspecto clave en el sistema financiero: la confianza en los números.

Octava: El poder público, que exige a ciudadanos y empresas todo tipo de ajustes pero se niega a realizar el más mínimo sacrificio cuando éste afecta a “la casta”.  Así, instituciones repletas de duplicidades (Diputaciones Provinciales) sin contenido efectivo alguno (Senado) o sin utilidad evidente (televisiones públicas) siguen existiendo financiadas por nuestros mayores impuestos.

Novena: La democracia española, que se basa en la ausencia de listas abiertas, provocando un sistema de democracia interna en los partidos que nada tiene que envidiar al del Partido Comunista chino.  Esta situación degenera en que la clase política se acaba nutriendo de mediocridad, miedo y caciquismo, y cuando alcanza el poder sus emanaciones en el gobierno desprenden consecuente inutilidad.

Décima: La deuda pública española, central, autonómica y local, que sigue creciendo en proporciones enormes, y que tardará varias generaciones para que nuestros hijos, que no votaron a estos políticos, la paguen. ¿Se imaginan ustedes ganar 2.000 euros, gastar 3.000, y endeudarse cada mes por la diferencia para que la paguen sus hijos cuando crezcan? Suena descabellado, pero es lo que los políticos están haciendo con España.

¿Me ayudan a identificar más hipocresías?

¿Se les ocurren cómo desde la sociedad civil podemos influir para erradicarlas?

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 56 Comentarios

56 .- Podríamos seguir días enteros pero, resumiendo, tengamos en cuenta que los ingresos públicos han disminuído tanto para el Estado como para los municipios y que, de momento, no tienen visos de mejorar. Si no queremos llegar a la opresión del pueblo vía impuestos hay que reducir gastos, sobre todo los superfluos e innecesarios. Tenemos que darnos cuenta que no somos nuevos ricos que podemos gastar como pollo sin cabeza. La cosa se ha puesto muy malita y va a tardar mucho en mejorar, y, con el sistema que tenemos, va a ser difícil que mejore. NO AL DESPILFARRO PÚBLICO.

cisleon

16/01/2010, 13:33 h.

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55 .- Debemos reducir gastos. Hay demasiada subvención absurda a colectivos innecesarios. Se reparte dinero público a diestro y siniestro. Cultura tira demasiado dinero en subvencionar películas que luego no recaudan ni la cuarta parte de lo que se han llevado del dinero de todo. Demasiadas televisiones públicas muy deficitarias; autonómicas y locales a troche y moche. Picaresca de la gente a la hora de recibir la más mínima ayuda. Conozco gente que recibe ayudas estatales y que luego se las gastan en irse una semana a esquiar.

cisleon

16/01/2010, 13:29 h.

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54 .- No somos un país de millonarios, no podemos permitirnos el lujo de tener tanto político viviendo del cuento, sin producir apenas nada. Tampoco tanto funcionario, la mayoría de ellos enchufados por el partido político de turno, muchos de ellos ociosos, cuyos cafés duran media mañana, gente sentada en mesas sin hacer nada productivo muchas de las veces, con un absentismo laboral altísimo.

cisleon

16/01/2010, 13:25 h.

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53 .- Cuando llegue el momento de votar debería permitírsenos votar al candidato que más nos guste y no a una lista que nos impone cada partido, con un número de orden que ellos deciden. LISTAS ABIERTAS YA! Hay que acabar con la mafia que impera en los partidos, con tanto capo que controla y organiza los mismos.

cisleon

16/01/2010, 13:22 h.

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52 .- Tenemos también dos cámaras representativas: congreso de los diputados y senado ¿Para qué sirve el senado? Suprimir algo tan inútil sería un ahorro de dinero que se podría invertir en cosas más productivas.

cisleon

16/01/2010, 13:17 h.

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