De ahora en adelante todos van a jugar al juego de la culpa. Los republicanos van a culpar a los demócratas, los demócratas van a culpar a los republicanos y los dos podrían terminar culpando al presidente. A continuación, los EE.UU. culparán a Europa por el caos actual y Europa culpará a Grecia, pero la pobre Grecia es sólo la punta del iceberg. Italia, España y Portugal van a seguir el mismo camino que el inevitable default griego y quién sabe cuántos más después. Cuando la ronda de culpabilidades se acabe entonces pasaremos a culpar a China, ya que compró la deuda y quieren cobrarla además de no apreciar su moneda. Este juego acercará la guerra entre EE.UU. y China pero es más que probable que no lleguemos a verla. Es demasiado pronto para ello pero la realidad es que este juego de la culpa siempre termina en guerra cuando es acompañado por momentos económicos difíciles. Y esto sucede porque los que están en el poder pueden sentir como su control se desliza y, tarde o temprano, recurren a la guerra como un último esfuerzo por salvar el poder.
En este momento los medios de comunicación en EE.UU. se centran en las vibraciones negativas en Europa y de hecho están sirviendo par distraer a las masas, pero no por mucho tiempo. El público estadounidense no saben lo que está pasando pero huelen a podrido. El debate sobre la elevación del techo de la deuda fue un gran error por ambas partes, donde lo único que han conseguido es exponer toda su ropa sucia y mostrarle a la gente cuán inepto es el sistema político en los Estados Unidos y ambas partes trataron de culpar al Tea Party. El primer movimiento en el juego de la culpa se ha realizado pero no creo que el público se lo crea por lo que sospecho que ambas partes, republicanos y demócratas, van a sufrir importantes pérdidas en las próximas elecciones, van a estar cada vez más desesperados y la desesperación es una cosa peligrosa…. Puede, y en mi opinión ocurrirá, conducir a la guerra.