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- 29/07/2009 06:00h
La forma que tome al final la recuperación económica, sea en V, W, L o, como ha señalado algún avispado publicista, en forma del logo de Nike, lo descubriremos mirando atrás dentro de varios años. Lo mejor del citado logo es que abriga la esperanza de que permita el tiempo suficiente para llevar a cabo las reformas estructurales que los mercados necesitan si no queremos vernos en otra similar o peor.
En estos días se multiplican los artículos advirtiendo sobre los errores del pasado. Si hace un par de semanas era Paul Krugman en el NYT, hace unos días Christina Romer en el semanario The Economist publicaba un artículo titulado “Las Lecciones de 1937”. En él, el miembro del Comité Económico de Obama recordaba los errores que debería evitar Estados Unidos para asegurarse la recuperación económica, sin caer de nuevo mínimos para terminar dibujando, en el mejor de los casos, una “W”.
¿Qué pasó en 1937? Durante los 4 primeros años de mandato de Franklin Roosevelt (1933-1937) la economía americana tuvo uno de los períodos de mayor crecimiento en la historia. Con un PIB medio subiendo un 9% y el desempleo descendiendo del 25% al 14%, la política fiscal y monetaria dio un giro de 180 grados pasando de muy expansiva a altamente restrictiva. Este cambio provocó una fuerte contracción económica, una subida en el desempleo, que recuperó niveles del 20%, lo que provocó caída en el índice Dow Jones del 50%.
Es cierto que una vez que se confirmen los indicios de recuperación económica habrá mucha presión sobre los Bancos Centrales y los Gobiernos para que muestren una “ruta de salida” a las políticas actuales, como ya pudimos comprobar la semana pasada en la comparecencia de Bernanke ante el Senado. Si realmente queremos asegurarnos que salimos con éxito de la actual recesión tendrán que ser capaces de mantener el tiempo suficiente las políticas expansivas aun corriendo riesgos evidentes a largo plazo. En este sentido, mensajes como los transmitidos en los últimos días por Bernanke o Larry Summers son prometedores, ya que están atemperando el excesivo optimismo que hay en estos momentos sobre la recuperación económica.
Todo indica que vamos a tener tipos oficiales en mínimos durante mucho tiempo. Contrario a lo que se podría prever, el mercado ha respondido corrigiendo a la baja la escalada de tipos largos de principios de junio. Parece una prueba palpable de la credibilidad ganada por las autoridades monetarias norteamericanas en los últimos meses.
Opiniones de los lectores (3)
3.
cucli29/07/2009, 13:35 h.
Dada la calidad de los análisis descritos en esta columna, me gustaría si pudieráis tratar el valor inmocolonial; por si después de vuestro análisis realmente tiene valor o no lo tiene.
Muchas gracias,
2.
EspritdesLois29/07/2009, 10:58 h.
esta sociedad tiene trastorno bipolar cuando las cosas van mal son horrorosas y al cabo de dos dias una buena noticia -quizas mediocre- convierte al mundo a la euforia colectiva...
1.
trastor29/07/2009, 10:49 h.
Mmmm me parece que leí una explicación totalmente contraria a esa W en el Mises Institute.
Las reformas que necesitamos son las que hagan que los bancos centrales dejen de jugar con los tipos de interés.
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