publicidad
publicidad
Logo EL Confidencial
Logo de Cotizalia
Jueves, 6 de diciembre de 2007 (Actualizado a las 09:20)
 
Portada   En Exclusiva   Sectores   Análisis   Lo Último   Warrants   Blogs   Cotizados   Acciones   Fondos     

Motor

Los fabricantes de coches de EEUU aceptan limitar por ley el consumo de los vehículos

motor energía renovable híbridos GM Ford

EFE - 06/12/2007 09:20h

Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5) (0/5 | 0 votos)

enviar a un amigoimprimir

Estados Unidos se encamina, con la aprobación de los fabricantes de automóviles, hacia una serie de cambios sustanciales de política energética especialmente respecto al consumo, que van a tener una profunda influencia en el sector. Los cambios, que aunque no son radicales sí son tremendamente significativos, están contenidos en el proyecto de ley energético que el Congreso estadounidense tiene previsto votar en las próximas horas.

El texto propuesto por los legisladores estadounidenses abarca todas las áreas de materia energética del país. Por ejemplo, el proyecto cancela 21.000 millones de subsidios a la industria petrolífera estadounidense, en un momento en el que los precios del crudo están en máximos históricos y las compañías disfrutan de beneficios récord. Pero el proyecto de ley también contiene medidas que afectan directamente a los fabricantes de automóviles y a las que los principales marcas del país se han opuesto. Al menos hasta ahora.

Los legisladores estadounidenses quieren que en conjunto, todos los fabricantes limiten el consumo medio de todos los vehículos que producen y lo sitúen en 6,7 litros por cada 100 kilómetros (35 millas por galón) para el 2020. Una mayoría de congresistas considera que es el momento para que CAFE (el estándar que obliga a los fabricantes a limitar el consumo de sus vehículos) sea modificado, tras más de dos décadas sin cambios y ante la realidad energética en la que vive el país.

Esta cifra es mucho más exigente que los estándares actuales. Para la flota de vehículos del 2008, la ley obliga a que el consumo medio sea de 8,55 litros por cada 100 kilómetros (27,5 mpg) para coches y 10.45 litros (22,5 mpg) para camionetas. Para los fabricantes que no cumplan estas medidas a partir de los modelos del año 2011, el proyecto de ley reserva multas.

Tridente: General Motors, Ford y Chrysler

Los fabricantes estadounidenses -General Motors, Ford y Chrysler- habían montado una férrea oposición a la idea, con numerosas visitas a Washington para intentar cambiar la opinión de los legisladores y números abrumadores sobre las posibles consecuencias de la imposición de medidas más estrictas.

Durante el verano, los fabricantes estadounidenses llegaron a cifrar en 85.000 millones de dólares el coste para el sector de la adopción de las medidas propuestas. Y Chrysler, con sus nuevos gestores de Cerberus al frente, dijo que la ley encarecerá el coste de cada vehículo en unos 7.000 dólares, cantidad por supuesto que acabarían pagando los consumidores.

Ahora, ante la inminencia del voto en el Congreso, la oposición al nuevo CAFE parece que se están disipando, al menos en la industria. Durante el pasado fin de semana, General Motors dijo que estaba dispuesta a cumplir la demanda de recorte de consumo de combustible propuesta por el Congreso estadounidense.

Aunque el mayor fabricante mundial no ofreció un claro apoyo a las medidas propuestas sí indicó que no se opondría al objetivo del Congreso. El presidente y consejero delegado de General Motors, Rick Wagoner, afirmó a través de un comunicado que "los nuevos estándares del proyecto de ley en el Congreso son duros y suponen significantes desafíos técnicos y económicos para el sector".

"Pero es un desafío -continuó Wagoner- que GM está dispuesto a dedicar todos sus esfuerzos con un conjunto de recursos de ingeniería, investigación y desarrollo. Seguiremos nuestra agresiva búsqueda de tecnologías avanzadas que generarán más productos con más soluciones de energía para nuestros clientes".

En términos similares se expresó Dave McCurdy, presidente de la Alianza de Fabricantes de Automóviles (AMA) de EE.UU. y que incluye a fabricantes estadounidenses y extranjeros como Toyota, Daimler, Volkswagen o BMW.

McCurdy dijo que "el acuerdo incluye una serie de medidas necesarias para ayudar a hacer el conjunto del programa global regulador más realista y razonable", como la separación de estándares para coches y camionetas ligeras. "Creemos que este proyecto de ley sobre el consumo nacional de combustible es duro pero será bueno tanto para los consumidores como la seguridad energética. Apoyamos su aprobación", añadió McCurdy.

Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5)Valorado (0/5) (0/5 | 0 votos)

enviar a un amigoimprimir

 

Banner GranPyme
los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd