VALOR AÑADIDO
Sainete europeo para Telefónica
@S. McCoy - 06/07/2007
Define Wikipedia el sainete como “una pieza dramática jocosa, en un acto, y normalmente, de carácter popular, que se representaba como intermedio de una función o al final”. Probablemente no haya mejor descripción para la tragicomedia que, a iniciativa generosa de la Comisión Europea, ha vivido Telefónica a cuenta de su multa por legalmente presunto, dado que hay apelación, abuso de posición dominante, que otra cosa es la percepción real del ciudadano de a pie sobre dicha presunción. Y es que hay intereses creados, esperpento, drama y cercanía al bolsillo de todos los consumidores. Los ingredientes necesarios. Y como en todo sainete, los personajes no tienen desperdicio y acaban mostrando siempre su verdadera realidad. Lean, lean.
La Comisión Europea. Mal empezamos. Porque si ésta es la Europa que quieren construir a mí que me borren. Si los organismos supranacionales empiezan a hacer suyos los tics que han viciado partidistamente las diferentes políticas nacionales, casi prefiero quedarme con lo malo conocido. Amor patrio que tiene uno. Porque a ver. Uno, antes de la resolución todo el mundo esperaba una multa ejemplar. Ejemplar, ¿para quién? ¿A quién se quería dar ejemplo? ¿Ejemplo de qué? Si la forma de administrar sus facultades el ejecutivo europeo es a salto de medidas ejemplares es que no está haciendo bien los deberes, la realidad le desborda y actúa mediante avisos a navegantes. Ponerse de esa forma ante sus propias vergüenzas resulta sorprendente y preocupante a partes iguales. Pero hay un dos. Algunos medios han atribuido el carácter excesivo de la multa impuesta a la falta de influencia de nuestra política exterior. Pues sí que estamos buenos. O sea, la equidad, ahora, depende de la capacidad de influencia de los gobernantes locales. Bonito panorama para la Europa unida jamás será vencida. Para ese viaje casi me quedo con el peliculero y real como la vida misma sistema de lobbies norteamericano. Al menos todo el mundo conoce las reglas del juego.
La CMT. Bueno, lo de la CMT o Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones sobrepasa los límites del sainete para entrar en la más pura astracanada. Porque Uds. dirán. Tres son tres los factores criticables de su actuación. Primero, durante los años en que Telefónica habría ejercido su posición dominante, la Comisión estaba, aparentemente, a las patatas acerca de la situación de la operadora dominante. O, al menos, eso deja ver la resolución de forma palmaria. Dejación de sus funciones es el arquetipo a utilizar. Segundo, desde el momento en que interpone la denuncia, el trabajo de la CMT es coordinar con el organismo supranacional la concordancia o no de la metodología utilizada para calibrar la situación real de mercado y la normativa exigible en cada caso concreto. Y no cuando ya está todo el pescado vendido. Y tercero, la reacción posterior. Cristianamente resulta encomiable poner la otra mejilla pero regulatoriamente, cuando tus facultades han sido menoscabadas de esta manera y tu mercado de competencia se inunda de inseguridad jurídica, es momento de dar un paso al frente y decir aquí estoy yo con todas las armas jurídicas a tu alcance. Que es lo que se echa en falta.
Telefónica. No vamos a hablar aquí de las obviedades sobre la realidad del mercado del ADSL en España y la posición que ocupa el operador dominante. Pero también cabe hacerse tres reflexiones. Una, Telefónica ha cumplido la ley y la denuncia hace referencia a cuando ya era una empresa privada sometida, mal que pese, a la censura de sus accionistas y no de sus clientes. Por tanto, y entramos en el segundo punto, no se puede exigir a una compañía que actúe deliberadamente y de forma altruista en contra de sus propios intereses. Telefónica se quedó, como haría cualquier gestor de cualquier empresa, en el límite de lo tolerable por la norma para maximizar su retorno, recayendo, por tanto, la responsabilidad en quien la dicta y no en el que la ejecuta. Tercero. Ayer apuntaba un forero con toda la razón que la solución al problema se hubiera producido, como ocurre con el negocio del gas o de la electricidad, si a la hora de privatizar la compañía se hubieran distinguido el negocio de comunicación del de la red de transmisión de la misma. Porque indudablemente Telefónica, que no es ni mucho menos santo de mi devoción pese a esta arenga, aguanta en Red lo suyo y lo de los demás, hasta el punto de que continúa abierto el debate de si debería cobrar o no a los youtubes de turno por lo que consumen de los recursos disponibles.
Y, por último, el consumidor, pues a verlas venir. Seguro que no le toca nada en todo este reparto. Eso sí se admirará ante las medidas ejemplares; sonreirá con el patetismo del regulador local y seguirá, con perdón, cagándose en las muelas del operador de turno, sea el que sea. Así es éste país. Buen fin de semana a todos.
Opiniones de los lectores (5)
5. JuanNYCViernes, 06/07/2007, 17:04 h.
A ver si algunos estan mas enterados. La CMT se ha hartado de multar a Telefonica por abuso de posicion dominante y por llenar de trabas el camino de la operativa de otras telecos, vease el caso de Jazztel, que tal vez no sea la teleco mejor gestionada del mundo pero la operativa que Telefonica ha seguido con ella ha sido de carcel. Sin embargo, Telefonica, todo musculo, paga las multas silbando y sigue a lo suyo. Y aun hay mucho estomago agradecido y tonto util que desconoce el daño que el monopolio ha hecho al desarrollo empresarial y de las telecomunicaciones en España. Si por ellos fuese aun estariamos de clientes de Infovia. En fin, clamar en el desierto. Lo unico malo es que a las otras telecos ex monopolio se las multase en menor cuanta, nada mas.
4.
eowynViernes, 06/07/2007, 11:45 h.
Estoy de acuerdo. Las empresas bastante tienen con ofrecer los mejores resultados. El problema es jurídico: deberían existir normas lo suficientemente consistentes como para salvaguardar la competencia, y organismos solventes capaces de hacer cumplir la normativa. Mientras estas dos cosas no se produzcan, nos encontraremos con este y muchos más sainetes.
JoseGarcia, qué duro eres. Que la estructura del artículo no sea la convencional, no significa que no tenga contenido. A mí me ha gustado.
3. uno cualquieraViernes, 06/07/2007, 11:33 h.
Si el gobierno español se lava las manos, diciendo que es una empresa privada y que no es un asunto público, teniendo en cuenta que ha sido causada la situación por la necia comunidad europea, y el propio regulador nacional (del estado español) reconoce que la multa se la tendrían que poner a ellos y no a Telefonica, ya que esta empresa cumplió sus condiciones, Telefonica tiene una respuesta inmediata, parando todas sus inversiones multimillonarias en redes de alta velocidad (tv de alta definición, adsl a 50 y 100 megas), ante la inseguridad jurídica existente, y si quieren los otros operadores, como Orange, que inviertan ellos en las nuevas redes y si quieren que se las revendan a Telefonica tal como dice la CMT, y a empresas francesas, como Alcatel, que les compre Orange, p.e.
2. JoseGarciaViernes, 06/07/2007, 07:54 h.
¿Quúe quieres decir con este artículo?. Las afirmaciones que haces están completamente infundadas, y las conclusiones que derivas tampoco parecen hiladas con las afriamciones. McCoy te leía antes con credibilidad, pero de golpe la has perdido para mí en esta semana, con dos artículos (este de Telefonica y el de Pablo Fernandez) muy poco trabajados, demagógicos, sin argumentario ni clara conclusión, y en los que demuestras que no tienes ni idea de lo que hablas ni realmente llegas a plantear nada, solo rellenar la planilla.
1.
gandalfitoViernes, 06/07/2007, 07:42 h.
No se olvide que la CMT quedó bastante "capada" con su traslado a Barcelona, tanto en lo operativo como en imagen de independencia ante la propia Comisión Europea.
Lo digo porque tal vez haya que incluir en el sainete al gobierno de Zapatero, causante de dicho traslado.
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