Nobel, tierra, aguas, comunidad, escasez
@José M. de la Viña - 09/03/2010 06:00h
Elinor Ostrom, la coganadora del último Premio Nobel de Economía, ha marcado dos hitos: ser la primera mujer en recibir el prestigioso premio; y haber sido galardonada por ir en contra de saberes establecidos. Esos que dicen que las propiedades comunales son siempre malamente administradas, con lo que deben ser reguladas por las autoridades o privatizadas. Ha basado sus afirmaciones en estudios sobre el terreno, nada de sesudas extravagancias teóricas irreales. Investigaciones acerca de cómo son o han sido gestionadas tradicionalmente determinadas pesquerías y bosques, plantaciones y pastos, lagos o acuíferos que han beneficiado y enriquecido a sus habitantes, durante generaciones, sin agotar los recursos.
Muestra cómo a lo largo y ancho de este mundo, desde Valencia a Nepal, pasando por Turquía, determinadas comunidades que autogestionan sus recursos son capaces de desarrollar útiles y sofisticados mecanismos de toma de decisiones y normas adecuadas para resolver los conflictos. Permitiendo que esos escasos recursos puedan renovarse y sean capaces de crear riqueza, ininterrumpidamente, durante generaciones.
Uno de los casos que ha estudiado es el del Tribunal de las Aguas de Valencia, que durante siglos ha sido capaz de gestionar de una manera eficiente ese recurso tan preciado. En esa misma región ahora vergüenza y horror por el urbanismo salvaje que la ha desfigurado. Y que amenaza con hacer desaparecer tan ejemplar institución por falta de parroquianos. Por haber ido hormigonando y destruyendo aquellas antaño fabulosas huertas, inmoladas en el altar de la especulación.
La gestión de la escasez, una ciencia olvidada…
Desde que surgieron las primeras grandes civilizaciones en Asia Menor, hace ya mucho, mucho tiempo, todos sabían que su existencia dependía de la adecuada gestión de los pocos recursos de que disponían, sobre todo las cosechas y el agua. Y de su adaptación al clima. Sobrevivieron durante más tiempo aquellas que establecieron los mecanismos adecuados que permitieron legar a generaciones posteriores un entorno que no habían deteriorado con su actividad presente. Y las que no lo hicieron, fenecieron. Desde la ciudad de Efeso hasta Rapa Nui (la Isla de Pascua).
Todo se empezó a quebrar hace poco más de dos siglos. Cuando descubrimos que bajo nuestros pies había energía barata y abundante: carbón primero, petróleo y gas después. Con lo que cinco mil años de sabiduría y buen hacer se tiraron a la basura. Se volvieron conocimientos obsoletos que nunca más serían necesarios. Había llegado el maná energético eterno. Sólo había que agacharse y cogerlo. A partir de ese momento, la sabia gestión de los recursos naturales se consideró cosa de viejos carcas desfasados que no entendían los tiempos modernos. Y, como dijo la culta ministra acerca de los dineros públicos, la Tierra acabó no siendo de nadie, con lo que todos tenían derecho a saquearla.
… que resucitará cuando la energía fósil empiece a escasear…
Hasta que nos caímos del burro y empezamos a darnos cuenta que la energía fósil era finita. El agua dulce, un bien cada vez más escaso. Descubrimos que la destrucción sistemática de ecosistemas y la acelerada desaparición de especies no nos iban a salir gratis. Y, para terminar de fastidiarla, a todo lo anterior le inoculamos la bicha: el calentamiento global antropogénico, que en todo caso aceleraría el proceso de degradación en marcha. Y al que no se lo creyese le iba a dar igual; no le serviría de excusa para mirar hacia otro lado. Porque a lo largo de la historia el cambio climático ha tumbado, solo y sin ayuda, a más de una civilización que, como la nuestra ahora, se pasó de lista. La diferencia entre ambos cambios climáticos es simplemente una cuestión de tiempo.
…y mientras las alternativas no estén garantizadas.
El reto ahora es conseguir energía abundante por otros métodos, un poco más sofisticados que hacer hoyos. Algo caro y complicado, de momento. Puede que ni siquiera sea posible producirla en las cantidades que las sociedades actuales demandan. Al menos, con la tecnología de hoy, no lo es. ¿Mañana? No lo sabemos. Lo del calentamiento global antropogénico se podría acabar arreglando solo: muerte por inanición. Si una falta de alternativas viables nos hace regresar, por colapso supino, directamente a la Edad Media. No es la primera vez que pasa. Muchas civilizaciones florecientes se derrumbaron en el curso de una o dos generaciones. El problema lo tenemos nosotros, no el planeta. El se regenerará una vez se haya librado de tan dañina especie. Tiene para ello todo el tiempo del mundo. Tiempo que juega en contra nuestra.
Llevamos dos siglos viviendo en un espejismo
La energía y el agua se convertirán otra vez en bienes escasos, como siempre fueron. Con lo que deberíamos plantear nuestra inclusión en la lista de civilizaciones en peligro de extinción, por habernos pasado de rosca. O, como dignos homo sapiens que de momento no somos, podríamos prever el futuro para cubrir tales contingencias.
¿Cómo? Con un poco de humildad. Reconociendo que los últimos doscientos cincuenta años, desde que comenzó la Revolución Industrial, han sido un espejismo pasajero. Que probablemente el futuro se parezca más a los anteriores cincuenta siglos, en los cuales el secreto de la supervivencia estuvo en gestionar sabiamente la escasez. Pensando en los que ocuparían sus mismas tierras después que ellos. En sus propios descendientes.
Aquí nos detenemos. Continuaremos la próxima semana con la disertación. Y en algo concluiremos.
Opiniones de los lectores (25)
25.
huelegangas10/03/2010, 17:04 h.
#24 Solo digo que se dicen y se descicen cada día. Y una supuesta catastrofe ecológica que ha ocurrido en mis días es la famosa lluvia ácida en Europa, se diagnosticó con evidencias claras, se reforma la manera de tratar los residuos de la industria, y viola hooop, ya no hay.
He visto fotos de un valle en extremadura de cuando el rey alfonso fue [como en los años 20 o 30] y tenía menos árboles que ahora. Ahora hay bastante más superficie forestal en España que en los 60 y 70. En fin que no me convencen en cuanto a previsiones a futuro, aunque reconozco que si que hay algo de ciencia, pero no muy desarrollada.
24.
raf rodriguez mentorero10/03/2010, 14:59 h.
#23 Para que las contracríticas no vayan por ahí, me confesaré cuanto menos escéptico/dubitativo sobre el manido cambio climático, pero hay muchas otras crisis ecológicas potenciales que me preocupan mucho más [crisis del agua, fin de los combustibles fósiles BARATOS, especialmente]. Ah, sí, que la tecnología nos traerá la solución!. Qué olvido! Esperemos a Godot, de nuevo. [¿ Para cuando Sr de la Viña, un post sobre la TRE , tasa de retorno energético, la cantidad de energía consumida para obtener una unidad de energía de las distintas fuentes alternativas de energía?¿O sobre la segunda ley de la termodinámica aplicada al proceso económico por el economista Georgescu-Röegen?]
No quiero pecar de pesado, no me valen los contra-argumentos. Son mero “Wishful thinking”, dejaló pasar, todo se arreglará…….Pues no, a mí me enseñaron ir con la cabeza mirando siempre hacia donde iba, y responsabilizándome de por dónde va mi camino, y si sé que a un kilómetro tengo un muro, ir frenando.
23.
raf rodriguez mentorero10/03/2010, 14:57 h.
#22 Pues huelegangas parece ser que sí siguieras de cerca el tema……para catalogar algo como la ecología en general tan despectivamente [ala, toma es pseudociencia, con lo cual directamente no vale para nada] y quedarse tan ancho con el aserto, sólo existe la posibilidad de que sí domines el tema, o sino otra posibilidad que es que no lo domines, y aún así te atrevas a opinar [mera opinión, por tanto, y que a mí al menos no me sirve de nada]. Esta última es cosa muy típica de nuestros tiempos, por otra parte, y en la que solemos caer todos, por aquello de que nos gusta llevar razón y de la que intento huir cada vez más. Hay que ver con qué seguridad dice la gente lo que son meras opiniones, si hasta parecen que son verdad y todo!
[Sigo]
22.
huelegangas10/03/2010, 13:59 h.
#18 La verdad es que no sigo de cerca el tema. Pero no deja de ser un negocio de 200.000 millones de dólares al año, y eso me hace ser precavido sobre lo que dicen los que viven de ese dinero, como lo soy con las informaciones sobre televisores del que me lo vende.
En los 60 decían que aún cultivando toda la superficie terrestre el planeta no llegaría nunca a 6.000 millones de habitantes, ahora hay unos 7.400 y se cultiva al menos un 30% menos de tierras.
Esto del ecologismo es una pseudo ciencia muy viciada por políticos y grupos de opinión, y muy poco rigor científico.
21.
zypcio10/03/2010, 13:36 h.
#20 "Una sociedad tremendamente enferma de soledad y falta de cariño", me suena al viejo e inmarcesible "valle de lágrimas", no será que la vida es así, y no como desean algunos. Si un perro maharajá le da consuelo, pues adelante.
¿Es esto el ecofascismo que dice? A mí me parece bien: http://www.freewebs.com/vehemente/INDEX.htm
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A través de Apuntes de Enerconomía, José M. de la Viña, Dr. Ingeniero Naval, persigue transmitir sus experiencias y reflexiones sobre temas relacionados con la energía y el medio ambiente, sector en el que ha desarrollado gran parte de su carrera profesional. Informar, promover el debate, contribuir modestamente a que los lectores puedan forjarse sus propios puntos de vista y, de esta manera, ser entre todos capaces de construir un futuro mejor.
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