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@José M. de la Viña .-A través de Apuntes de Enerconomía, José M. de la Viña, Dr. Ingeniero Naval, persigue transmitir sus experiencias y reflexiones sobre temas relacionados con la energía y el medio ambiente, sector en el que ha desarrollado gran parte de su carrera profesional. Informar, promover el debate, contribuir modestamente a que los lectores puedan forjarse sus propios puntos de vista y, de esta manera, ser entre todos capaces de construir un futuro mejor.
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José M. de la Viña 30/08/2011 06:00h
Truena. Cada gurú sigue recomendando a piñón fijo su pócima milagrosa. Esta vez ninguna sirve para nada. Queda poner, entre relámpago y rayo, una vela a Santa Rita, patrona de las causas imposibles y esperar a que escampe.
Y, si no lo hace, cuanto peor, mejor. Con un poco de suerte se va todo a la porra, nos hacen hincar la rodilla y comenzamos a reestructurar en serio la(s) deuda(s) y todo lo demás. Esto nos obligará a construir unos cimientos más sanos y profundos que los que nos han soportado hasta ahora, suponiendo que los sabios se aclaren de una vez, dejen de soltar tanta obviedad y de embelesar al respetable con sus perogrulladas continuas.
Si no, habrá que pasar de ellos. Será lo más razonable. Y mientras escarmentamos, deberíamos comenzar la faena porque los milagros, hasta los económicos, no se cocinan en dos tardes.
Los Estados Unidos de Europa
Parece que Merkel y Sarcozy quieren poner orden en el desbarajuste económico de la zona euro. Puede ser cosa buena si aparcan la demagogia, ejercen por fin de estadistas y establecen las mismas reglas para todos. Reglas que impidan que nuestra moneda -y Europa con ella- se descoyunte.
A ver si promueven de una vez una gobernanza común que afiance el sueño de una Europa realmente unida, en la ventura y en la desdicha, en la bonanza y en el infortunio, que nos permita remar a todos juntos cogiendo el mismo rumbo cuando pique el viento y aguantando los temporales con un trincaje similar cuando se aviste un huracán.
Esto permitiría afianzar nuestro barco histórico y cultural común, ya que formamos parte de una tradición filosófico existencial única, con costumbres similares y mentalidades parecidas, nacionalismos carpetovetónicos que no comulgan del mismo espíritu, vergüenza de un ideal, aparte. Nuestras fortalezas son las debilidades de nuestros vecinos y al revés también ocurre. Todo son sinergias. Aprovechémoslas.
Los eurobonos deberían venir después. Una vez todos conozcan, acaten y apliquen un cuadro normativo homogéneo en Europa porque antes sería suicida. Supondría repetir el error cometido con los bancos y cajas que, al saber que iban a ser rescatados a escote, se han permitido realizar todo tipo de animaladas y tropelías financieras.
De esta manera, los políticos reconocerán de una vez por todas que el dinero es de alguien -de todos los ciudadanos-, en contra de lo que afirmaba la ministra ignorante. Y por eso, es su deber gestionarlo con seso y con rigor. Como si de un buen padre (o madre, o hermafrodita, o lo que sea) de familia se tratara.
Es una oportunidad de oro que no podemos desperdiciar. Pondrá firme -esperemos-, a tanto político insensato que solo sabe meter mano a la faltriquera, porque gastar lo hace cualquiera.
El problema es ingresar. El buen político o gestor es aquel capaz de hacer muchas cosas, y buenas, con poco dinero. Y ese espécimen no abunda por estos pagos.
Decíamos este verano que “la nación sensatamente gobernada acabará, antes o después, equilibrando el presupuesto. A base de crecimiento económico o de reducción presupuestaria. La primera receta para bien de todos. La segunda, para desolación de muchos, son dos variables dentro de la misma ecuación que dependerán de la habilidad de sus empresarios, de la capacidad de innovación del país y de la calidad del marco legal, jurídico y fiscal que posea”.
Eso será siempre y cuando consigamos para la Europa del euro una gestión de los dineros estable y común y algo más. Se logrará cuando salgamos a la caza definitiva del eterno ideal europeo de educación, libertad, cultura y convivencia, creando los mecanismos adecuados que nos permitan marchar al mismo trote y en gloriosa armonía.
Ahora iremos desmigando tales afirmaciones. Sr. Rajoy: póngase las pilas y atienda. No va a necesitar ni dos minutos. Que usted es mucho más listo, parece que tiene más sentido común -y ojalá que de estado-, que el inepto que le ha precedido. Dentro de poco podrá demostrarlo. Tendrá las manos libres. Una vez gane las elecciones ya no deberá nada a nadie. Podrá soltar por la borda el lastre que le queda, que no es poco. Es su oportunidad. Aplíquese a Europa con humildad pero con vigor. Tenga compasión de este país. Nombre a los mejores para sacarnos del atolladero, aunque piensen. Mejor que no sean políticamente correctos. Con mediocres y bobalicones como los que estamos acostumbrados a padecer solo conseguirá terminar de hundir este pecio ya medio escorado.
Arranca la temporada. Este post constituye la primera entrega de una pentalogía en seis entregas titulada La escampada. Los otros cuatro capítulos son: ¿Por qué no escampa? ¿Pero escampará? ¿Cómo conseguir que escampe I y II? ¿Y si no escampa?
3 .- Buen diagnóstico hoy del Sr. de la Viña, en especial el párrafo
que abre con:
Los eurobonos... despues.
Muy distinto enfoque al que, ayer mismo 29-8, firmaba en Cotizalia Mª Benito, titulado "La encrucijada de Alemania ¿aceptar los eurobonos o dejar que se rompa el euro?"; dilema tendencioso del que 'pisitófilos' ya dió buena cuenta.
Saludos, y espero curioso las próximas entregas de su pentalogia anunciada.
2 .- Ese ha sido la gran moraleja de esta historia, como se trata de ciclos económicos, sólo hace falta esperar a que pase el ciclo malo.
El problema de España se resume en 2 puntos.
1-Balanza de comercial descompensada en 30.000 millones de euros, que al final se tienen que pedir prestados cada año.
2-Los gastos públicos están descompensados con los ingresos, con dos variantes:
A-Aumentamos los ingresos y gravamos al sector productivo.
B-Reducimos el gasto menos productivo de la administración [que lo hay y mucho].
1 .- El problema es que la estructura de partidos políticos en España sólo alienta entre sus filas a los "mediocres y bobalicones"... con ese material humano, vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos.
Victor Alvargonzález
TELÓN DE FONDO